La automotriz Stellantis anunció la paralización temporal, durante siete semanas, de sus plantas de Ferreyra, en Córdoba, y El Palomar, en la provincia de Buenos Aires. La medida afecta a la producción de vehículos de marcas como Fiat, Peugeot, Jeep, Citroën y Ram, y responde, según la empresa, a la caída de las ventas en el mercado argentino durante 2026. La decisión había sido anticipada a comienzos de octubre por el presidente de la compañía para Sudamérica, Herlander Zola.
Aunque hasta el momento no se informaron despidos, la suspensión de actividades genera preocupación entre los cerca de 5.000 trabajadores alcanzados y las empresas proveedoras vinculadas a la producción. El freno en dos plantas de peso para la industria automotriz vuelve a poner en evidencia las consecuencias de la contracción del mercado interno sobre el empleo y la actividad industrial. La evolución de la demanda y la duración efectiva de la medida serán claves para conocer su impacto sobre los puestos de trabajo y la cadena productiva.